Señales de templanza

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

Emilio Naranjo | Efe

05 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El último Pulso de España, que dirige el profesor José Juan Toharia para Metroscopia, del que habitualmente me hago eco por su solvencia, recoge una interesante percepción captada en la opinión pública española: la creciente desafección política del ciudadano se está transformando en incipiente esperanza de un tiempo nuevo y diferente.

Esa esperanza tiene que ser, en efecto, muy incipiente porque se basa en dos hechos que acaban de acontecer: el Gobierno prescinde de sus socios de coalición para las grandes decisiones y Núñez Feijoo hará una política de oposición sin dejarse impresionar por el aliento en la nuca de Vox.

Añado por mi cuenta que el Gobierno no solo se distancia de Unidas Podemos en el envío directo de material de defensa a la resistencia de Ucrania, sino que mantiene un pulso con sus socios por los impuestos. Así como el equipo Belarra-Irene Montero-Garzón propugna una subida rápida y fulminante (30.000 millones de euros) para las rentas altas, el equipo Sánchez-Bolaños-María Jesús Montero está por no tocar la reforma fiscal en los próximos dos años. Diríase que el sector de Unidas Podemos no quiere llegar a las elecciones sin castigar a los ricos y el sector socialista no quiere llegar a las elecciones habiendo castigado a unos contribuyentes que pueden ser sus votantes.