De la contención a la mitigación

Juan Jesús Gestal Otero PROFESOR EMÉRITO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA

OPINIÓN

CARMELA QUEIJEIRO

17 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace unos días, el presidente del Gobierno, respondiendo a una pregunta de Ángeles Barceló en la Ser, en el sentido de si íbamos hacia una gripalización de la pandemia, contestó: «Tenemos las condiciones para que, con precaución, poco a poco […] empecemos a evaluar la evolución del covid con parámetros diferentes a lo que hemos hecho hasta ahora». Esto ha generado una ola importante de críticas y rechazos, debidos, a mi juicio, a que no se entendió lo que quiso decir. Voy a tratar de explicarlo. 

Al principio de toda pandemia se ponen en marcha medidas de contención para tratar de evitar que la infección se extienda en la comunidad. Así ocurrió en el 2009 con la gripe A, aun a sabiendas de que estábamos intentando detener un curso de agua con un cesto de mimbres. Cuando ya la transmisión comunitaria estuvo completamente establecida cambiamos a medidas de mitigación, centrando todos los esfuerzos en la atención a los vulnerables y a aquellos casos que precisaban ingreso hospitalario. Se seguía recogiendo la información de las llamadas al 061 por infecciones respiratorias para el sistema de vigilancia de Galicia y otras comunidades lo hacían mediante redes de médicos centinela. También se muestreaban algunos de los casos que acudían a las Urgencias de los hospitales para tener una idea de los virus que andaban circulando.

El resto de los casos de gripe A que no afectaban a vulnerables ni precisaban atención médica ni ingreso hospitalario se trataban en casa como se había hecho siempre sin sobrecargar el sistema sanitario.