Motín en «MasterChef»

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

10 nov 2021 . Actualizado a las 20:23 h.

Saber discernir en qué momento un actor deja de interpretar para volver a ser él mismo puede resultar complicado. Al espectador le asalta la duda acerca de dónde está el límite entre la realidad y la fantasía cuando se encuentra ante alguien que hecho del teatro su profesión. En el caso de MasterChef, su versión con celebridades resulta siempre la más apetitosa de todas precisamente por eso, porque sus participantes vuelven la telerrealidad menos real, con la dosis precisa de espectáculo que tanta falta le hace a un programa que repite siempre el mismo esquema edición tras edición. Muchas veces se aprecia la tramoya con la que los artistas le ponen sal y pimienta a la trama. Pero no siempre resulta fácil el veredicto. ¿Está Verónica Forqué actuando cuando se comporta de la forma bizarra en que lo hace? ¿Sabe que enredar es la mejor forma de sobrevivir? La actriz se ha convertido en el saco de boxeo al que todo el mundo ataca en la actual edición y logra sacar a los concursantes de sus casillas. Este lunes tocó fondo con su actitud, sea real o impostada. Tan molestos estaban sus compañeros que organizaron un sainete en el que presuntamente daban un golpe de estado instigado por Miki Nadal para sacarse del medio a su caótica capitana y lanzarla en una barca a un estanque cercano. Más que un motín parecía un sketch.