Ciencia, del asombro al pasmo

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

KRISZTINA FENYO | Reuters

04 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En este año de pandemia donde la ciencia ha permitido recuperar la normalidad evitando la enfermedad, la ciencia provoca asombros. Conocimiento científico que continuará cambiando nuestro mundo, realizado por mujeres y hombres en organizaciones que lo impulsan, o no.

Tenemos próximo el camino recorrido por Katalin Karikó y los sucesivos rechazos de financiación para investigar el ARN mensajero para combatir enfermedades, y el difícil camino recorrido hasta su colaboración con Weissman y sus patentes, que han permitido obtener no solo las vacunas frente al covid-19 de Pfizer-BioNTech y Moderna, sino continuar la búsqueda de su posible aplicación a una vacuna frente al cáncer.

Menos próxima a nuestra comprensión está la resolución reciente de uno de los grandes problemas de la biología: la estructura de las proteínas y cómo se adquiere. El programa desarrollado por la compañía DeepMind, de Google, ha demostrado que es capaz de predecir la forma de las proteínas en tres dimensiones a partir de su secuencia de aminoácidos, lo que permite comprender sus funciones y el papel de las mutaciones en las enfermedades, al tiempo que permite explorar nuevos fármacos y vacunas. Este desarrollo de la inteligencia artificial es deudor del trabajo del bioinformático Alfonso Valencia, hoy en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), que hace 35 años sentó las bases para el estudio de la predicción de las proteínas.