¡Oh! ¡Los embalses se vacían!

fátima fernández CON ENERGÍA

OPINIÓN

eliseo trigo

13 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los políticos gallegos parecen haber descubierto ahora que Galicia cuenta con embalses para la generación de energía hidráulica -es la segunda comunidad tanto en potencia instalada como en producción eléctrica con agua- y también que algunos de ellos se vacían casi de agua en verano. Y eso que la mayor parte de las centrales peinan canas, pues se construyeron entre las décadas de los 50 y los 70. También la Consellería de Medio Ambiente y el Ministerio para la Transición Ecológica parecen haberse descubierto la una al otro y el otro a la una, a la luz del cruce de acusaciones y denuncias sobre quién tiene las competencias en qué y quién tendría que haber evitado no sé qué. Todo para que, al final, nadie haya impedido nada, si es que había algo que impedir. Que parece que no, porque la propia Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (dependiente del ministerio) dijo que las empresas concesionarias de los cuatro embalses a las que luego abrió expedientes informativos habían cumplido las condiciones de explotación. Pero los abrió. No fuera a ser que alguien pensase que había permitido que los embalses se quedasen medio vacíos y de que las empresas se hubieran llenado los bolsillos acelerando la producción hidráulica para venderla a precios de oro en el mercado mayorista. Pues lo hizo. Y la Xunta también. Porque las empresas pueden hacer lo que hicieron. La ley se lo permite. Pueden producir a tope y pedir un potosí por su electricidad. Otra cosa es que sea razonable o ético. Más en un momento de tensión máxima en los precios de la electricidad. La ministra les pidió empatía a las compañías, o sea, que fuesen buenas, que se pusiesen en el pellejo de los consumidores y que no ganasen tanto dinero. Parece un chiste. La ministra lo que debería hacer es dejar de titubear, de deshojar la margarita, dar un golpe en la mesa y tomar decisiones ya. Para empezar: que el recibo que pagamos todos los hogares no esté vinculado a ese casino que es el mercado mayorista de electricidad. Es como una bolsa a la que se va a invertir y a ganar dinero, no es una oenegé, ni sabe de empatías. Si los portugueses, con los que compartimos esa subasta al por mayor, tienen un precio estable durante todo un año, revisable cada tres meses, ¿por qué no nosotros? De hecho, lo tuvimos, hasta el 2013.