Europa, y yo diría todo Occidente, lamenta la retirada de la señora Merkel. En un mundo globalizado, en el que los liderazgos políticos han sido reemplazados por los ideólogos de las finanzas, a los que por cierto nadie ha votado, existe un afán en la selección de personajes honestos, bien preparados, responsables y consecuentes que lideren lo más gratificante de la Política con mayúsculas, como es el servir al ciudadano y por consiguiente a su país. Como Diógenes con su linterna, desde hace tiempo buscamos al hombre (o la mujer) que relance con ideas una cultura en crisis que desde la Ilustración creó las bases de las democracias de la Europa actual. Por esto, muchos echan de menos a Merkel, a ambos lados de la política, y solo por su imagen representando la seriedad, el trabajo y la honestidad. Es lo que el ciudadano de cualquier signo está esperando. Preparación y dedicación plena a la res publica para combatir, con la autoridad del bien hacer, discursos banales o populistas que desean retrotraer Europa a oscuros tiempos pasados en los que la palabra prohibir, que originaba el miedo, era la primera que aprendíamos en la escuela.
Vuelven los talibanes y no solo en Afganistán. Los imperios se crearon con guerras y muerte. Sus derrumbes arrastraron crisis y miseria. Es una constante en la historia universal. Cayó Roma y llegaron los bárbaros, más tarde surgieron las tinieblas, falsas brujas y la peste diezmó Europa. En épocas modernas, el vacío del Imperio Británico, casi rey del mundo, lo ocupó EE.UU., pero cometiendo los mismos errores: la búsqueda del poder o lo más estúpido, como querer occidentalizar Oriente, pero robándole primero. El ejemplo más palpable lo tenemos hoy día en Afganistán, por donde han discurrido imperios de varios signos, incluso el ruso, y a las puertas está China. Ya lo intentaron las Cruzadas, pero debemos recordar que los cruzados tuvieron que pagar un fabuloso rescate por San Luis, rey de Francia prisionero del islam al que querían cristianizar. Fue el primer fracaso de Europa como alianza de reinos cristianos contra el mundo musulmán.