El embargo no es la solución

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Ernesto Mastrascusa

30 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Llevamos un mes discutiendo cómo denominamos el problema y no vamos al fondo de la cuestión que es cómo solucionarlo. Así que comencemos por el principio. Cuba es una dictadura. Sin elecciones, sin libertad de prensa, sin partidos políticos, sin derechos para sus ciudadanos, sin pluralismo y encerrando a los disidentes, con adoctrinamiento ideológico. Dejamos lo de zurrar duramente a los manifestantes porque ejemplos tenemos dentro de casa. Así que si quieren le llamamos de otra manera, pero la isla es una dictadura.

Y es una dictadura que ocupa el lugar 141 de 167 en el índice de calidad democrática. Por encima de los Emiratos Árabes y Arabia Saudí, Rusia o China, entre otros, a los que nunca se les cuestiona su talante demócrata. Será por el petróleo, porque nos cuidan del rey emérito o por los negocios que mantenemos. Como hacemos con Brasil, Turquía y Hungría, a un paso de ser dictaduras y a las que tratamos con especial deferencia. O Marruecos, con quien nos deshacemos en elogios.

Pero en la situación cubana han tenido una influencia decisiva, como en infinidad de casos, los EE.UU. Con su apoyo a grupos económicos de presión, asalto a empresas, intentos de invasión, bloqueos, especulación de todo tipo y la inestimable colaboración de la mafia. Hasta convertirlo en el burdel del mundo. Y ahí siguen, con el embargo, que no solo realizan sino que impulsan, y que «ha sido la contribución de EE.UU. al sufrimiento de Cuba», a decir de la congresista demócrata Ocasio-Cortez.