Triturar talento

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

ALBERTO LÓPEZ

19 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La impaciencia es una de las maneras más eficaces de triturar talento. Aunque en nuestros días se ha acentuado, siempre hemos querido triunfar cuanto antes, pese al riesgo que semejante actitud genera: de desánimo, primero, y de abandono después. Porque pocas veces llega pronto el éxito. La cultura de la satisfacción inmediata, del quererlo todo para ya ha intensificado esa tendencia algo narcisista.

En las últimas semanas he leído varios análisis sobre cómo funcionan los procesos creativos. Hay una cierta coincidencia en bastantes de ellos y responden, además, a la famosa frase de Picasso y las musas: «Si vienen, que me pillen trabajando». La excelencia creativa exige un inmenso trabajo previo. Parte de él, quizá la más importante, no suele describirse, se da por supuesta: el estudio, la observación, la escucha. Pero la fase, digamos, expresiva también se la considera muy laboriosa. Y ahí aparece una primera sorpresa: las personas creativas gastan días, semanas o meses sin que se les ocurra nada o nada bueno. Y coinciden en que resulta decisivo aceptarlo y perseverar. Insistir.

Los grandes místicos, que han solido ser grandes poetas, atraviesan lo que san Juan de la Cruz llamó Noche oscura del alma: una época de dudas y dificultades, árida y sin recompensas de ninguna especie. Un período de purificación que desemboca en la luz, si se persevera. Aunque a veces las tinieblas se pueden prolongar una vida: le ocurrió a la Madre Teresa de Calcuta, como supimos después de su muerte. Lo digo para que quienes terminan ahora sus estudios no desesperen cuando el éxito tarde. Afinar la creatividad cuesta años. Si nadie les avisa, se perderá mucho talento.

@pacosanchez