Silence, se rueda

OPINIÓN

SILENCE

01 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

He aquí una historia de éxito, la de la empresa española Silence, que se ha convertido en líder de la movilidad eléctrica en todo el continente con sus motos movidas por baterías de iones de litio. Por tercer año consecutivo, la compañía cerró el 2020 con una cuota del 66 % en el mercado de motocicletas (L3E: vehículos de dos ruedas sin sidecar con un motor de cilindrada superior a 50 centímetros cúbicos y/o con una velocidad máxima superior a 45 km/h) en España y del 40 % en Europa. Por debajo, fabricantes como las chinas Super Soco y NIU, la italiana Askoll o la alemana BMW. A pesar de que la pandemia le obligó a detener la producción durante dos meses, las ventas de Silence crecieron un 17,2 % hasta un total de 9.028 unidades.

Carlos Sotelo, expiloto del Dakar y CEO de la compañía, explica que el punto fuerte de sus motos es la batería extraíble tipo trolley, que permite transportarla con facilitad y que el usuario pueda llevársela a su casa para cargarla en un simple enchufe doméstico. Tiene una capacidad de 5,6 kWh y proporciona hasta 127 kilómetros de autonomía eléctrica. Y cuenta con un invertidor que posibilita además alimentar otros dispositivos y, por lo tanto, emplear la batería para otros usos más allá de la moto.

Las ventajas principales del sistema Silence son tres: reducir el tiempo de recarga a los escasos minutos que dura el proceso de sustitución (si se tiene una batería de recambio); reducir el coste de los vehículos, que se pueden adquirir sin la batería, pagando solo por el uso de la misma; y crear infraestructuras de recarga automáticas (intercambiadores de baterías). Esto último, muy complicado de lograr -no imposible- en el mercado del automóvil porque las dimensiones y peso de las baterías son muy superiores, les abrió las puertas del mercado b2b (business to business o entre empresas) y, a partir del 2019, del de particulares. Con tres modelos a la venta (S01, S02 High Speed y S02 Low Speed) y precios entre 3.200 y 5.650 euros, Silence se puede considerar el Tesla de las dos ruedas. La próxima vez que vea a alguien tirando de una maleta por la calle puede que no vaya a coger el tren o el avión, sino la moto.