Tres elecciones simultáneas

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

David Borrat

15 feb 2021 . Actualizado a las 08:47 h.

En Cataluña hubo ayer tres elecciones. Tres en una. En las primeras solo competían dos fuerzas: el bloque secesionista y el bloque español. En las otras dos, celebradas en la Cataluña A y en la Cataluña B, las candidaturas en liza dirimían únicamente quién es quién, y con qué peso, en cada uno de los dos bloques.

Las primeras elecciones las ganó el independentismo: mantiene la mayoría absoluta, crece en votos y escaños, y está en condiciones de reeditar el (des)gobierno. Y las perdió Cataluña. En realidad, mientras los comicios se planteen como plebiscito, poco importa qué bloque consiga la victoria: siempre perderá Cataluña. Seguirá en pie, apuntalada por vetos cruzados, la muralla que la escinde en dos partes irreconciliables. Frustrada la esperanza de algún acuerdo transversal que tienda puentes, las elecciones demuestran que en Cataluña, tres años después de la insurrección y una pandemia por medio, la vida sigue casi igual.

Esquerra Republicana triunfó por la mínima en las segundas elecciones. Ganó Pere Aragonès y perdió Laura Borràs. Un mínimo alivio para quienes confían en apaciguar Cataluña por la vía del diálogo: el votante nacionalista avala -por los pelos- el pragmatismo de Junqueras y castiga -suavemente- la ensoñación utópica de Puigdemont. Lo que significa, en clave catalana, un atisbo de luz. Y en clave nacional, un respiro para Sánchez, temeroso de que las urnas reprendiesen a Esquerra por su colaboracionismo con el Gobierno.