Dos noticias

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

STEPHANE MAHE

30 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aveces chocan noticias como si chocaran átomos y producen explosiones violentas que deslumbran con su significado. Ayer se encontraron dos protagonizadas una por el profesor francés de enseñanza media Samuel Paty, de 47 años, y la otra por un reportero estadounidense. Ambos acabaron decapitados. Al primero lo asesinaron el año pasado cerca de París y al segundo hace dieciocho años en Karachi, Pakistán, después de torturarlo durante nueve días. Pero ayer fueron noticia por otras razones.

A Paty lo degollaron por mostrar a sus alumnos, hablando sobre libertad de expresión, las famosas caricaturas de Mahoma que publicó Charlie Hebdo. El alcalde de la ciudad donde daba clase propuso renombrar el instituto en honor del profesor asesinado. Pero, preguntados los padres (89 %), los profesores (100 %) y los alumnos (69 %) rechazaron semejante posibilidad porque «se convertirían en un objetivo». Cuando ocurrieron los hechos, un representante sindical de los maestros había dicho que los docentes no se dejarían amedrentar.

A David Pearl, jefe de la delegación del periódico The Wall Street Journal en el sudeste asiático y padre de un niño de cuatro meses, lo secuestraron y decapitaron en 2002. Los secuestradores difundieron un vídeo del cadáver y pudieron localizarlos por la IP de su ordenador. Detuvieron a tres de ellos a los pocos días. Ese mismo año condenaron a muerte al supuesto autor material, que apeló la sentencia. El proceso se embrolló a partir de ahí y un tercero confesó la autoría, confirmada por una prueba pericial. Nada de eso bastó. Ayer llegaba la noticia: el Tribunal Supremo paquistaní había dejado en libertad a cuatro acusados (al cuarto lo detuvieron en 2019).