La presencia de las nuevas cepas del covid-19 ha reabierto el debate sobre qué mascarilla es más recomendable utilizar en nuestro día a día. Reino Unido, Alemania y Austria ya establecen el uso obligatorio del modelo FFP2 en el transporte público y supermercados, mientras que Francia pretende acabar con el uso de las de tela, que nunca garantizan un filtrado superior al 90 %.
Pero, ¿qué mascarilla debemos usar? La protección respiratoria perfecta con mascarilla no existe. Podemos llegar a una buena protección si se dan tres condiciones. Primero, utilizar una mascarilla del mayor grado de protección posible. Segundo, la mascarilla ha de estar en perfecto estado, sin roturas ni mermas en el espesor de la capa filtrante. Y tercero, debe colocarse correctamente. Una mascarilla debe cerrar todo el perímetro alrededor de la boca, nariz y barbilla para, así, evitar que el aire pueda entrar o salir por los laterales. Porque, como es sabido, el aire se cuela con mayor facilidad por donde encuentra menor resistencia. Debemos evitar que se abran esos huecos laterales por los que, con seguridad, entrará o saldrá el aire sin pasar por el filtro. La pinza nasal debe ajustarse al perfil de nuestra nariz.
¿Qué mascarilla es más recomendable? Cuanta mayor protección, mejor. Las FFP3, con eficacia de filtrado en torno al 98 %, y FFP2, superior al 90 %, son las idóneas, sobre todo para viajar en el transporte público, para ir a la universidad o, incluso, para hacer la compra. Las quirúrgicas y las higiénicas, por su parte, nos protegen y protegen a los que están en nuestro entorno, pero deben estar homologadas.
¿Cada cuánto debemos cambiar la mascarilla? Si está dañada o mojada, de forma inmediata. Si su superficie no sufrió ningún deterioro, debemos reponerla cuando, estando bien colocada y sin dañar, nos suponga un esfuerzo coger aire. Esto significa que la zona de filtro está saturada. Una vez retirada, esta debe guardarse en una bolsa de plástico. Y una vez guardada, debemos desinfectar las manos.
¿Cómo sacarla? El momento de retirar la mascarilla de nuestro rostro es muy importante. Lo correcto es inclinar nuestro tronco hacia adelante, a modo de reverencia, y en ese momento sacarla. El polvo y el virus, si se despegan, caerán sin pasar delante de nuestras vías respiratorias.
La mascarilla nos acompañará durante tiempo, es fundamental para frenar el covid-19. Todos tenemos la obligación de utilizarla. Solo así nos protegeremos nosotros y quienes nos rodean.