No sé en qué estará pensando Pablo Iglesias cuando trae a su discurso dos cosas que no tienen nada que ver, el exilio republicano y este otro personaje Puigdemont… Nada que ver, creo que este joven inteligente de la política española -como sin duda lo es Pablo Iglesias- derrapa con esta comparación; utiliza al exilio republicano de manera frívola, forzada, y en todo caso como una provocación que no le hace ningún bien ni a su imagen como político joven de izquierda de la España contemporánea, ni al partido que representa.
Le haría bien a Pablo Iglesias leer a los poetas del exilio republicano español, respetuosamente me atrevo a recomendarle los poemas de Pedro Garfias, Juan Rejano, Adolfo Sánchez Vázquez, quienes atravesaron el Atlántico juntos y llegaron a México a bordo del Sinaia.