El colapso de nuestra ética tradicional

OPINIÓN

Eduardo Parra | Europa Press

18 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La frase no es mía sino de Peter Singer, sin duda el bioeticista más polémico -y más vendido- de los últimos 30 años. Fue el vaticinio que hizo en un libro publicado en 1995. Acertó, no cabe duda. La ingeniería social lleva años funcionando a la perfección.

Lo curioso es que para resolver la pandemia del covid-19 no hemos tenido más remedio que echar mano de la vieja ética, la misma que denostamos y damos por superada por carpetovetónica. Así, palabras como obediencia, disciplina social, espíritu de sacrifico, bien común y otras más han vuelto a aparecer en el escenario público. La misma ética, por cierto, que nos alerta sobre los peligros de banalizar el problema ético de la eutanasia y que reclama de nosotros prudencia, mesura y deliberación.

PSOE y UP están imponiendo su verdad de las cosas, sin ningún rubor y pisando a fondo el acelerador. Porque si ya me parece absolutamente obsceno que esta ley salga adelante en plena pandemia, la crisis sanitaria más grave en los últimos 100 años, más horroroso todavía me resulta que se haya cerrado el paso en sede parlamentaria a la sociedad civil, esa a la que ellos dicen estar sirviendo con esta ley. No ha habido debate público, solo ruido partidista.