Amazon empieza a dar miedo

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

15 ago 2019 . Actualizado a las 12:23 h.

Lo último de Amazon se llama Rekognition y es un sistema de reconocimiento facial de alta precisión a través de fotografías o imágenes de vídeo. Está basado en una tecnología de aprendizaje profundo desarrollada por científicos de visión artificial y permite identificar miles de objetos, escenas, y, por supuesto, personas. Puede ejecutar análisis en tiempo real, con latencias mínimas, y su capacidad reconocimiento mejora continuamente según va recibiendo datos nuevos.

La compañía de Jeff Bezos pone algunos casos de uso: búsqueda de personas desaparecidas a través de las redes sociales (lo que permitiría agilizar una operación de rescate); verificación de usuarios basada en el rostro (para acreditar a empleados, por ejemplo); detección de emociones, como la felicidad, la sorpresa o la tristeza, y evaluar así la reacción de los clientes de una tienda ante determinados productos; o identificación de famosos en bibliotecas de imágenes. También serviría para buscar bienes (bicicletas, teléfonos móviles, vehículos, inmuebles…) o simplemente para controlar espacios públicos o privados.

Pero Rekognition también puede ser utilizado por las organizaciones, explican, para «detectar de forma automática contenido sugerente o explícito en vídeos y crear sus propias reglas sobre lo que es apropiado para la cultura y el sector demográfico de sus usuarios». O también para alertar sobre lo que se viene a denominar «contenido inapropiado».