El niño de la precampaña


Los niños son los pantanos de la democracia. ¡Queda inaugurado este pequeño! Cuando un político se detiene ante un infante y pregunta cómo te llamas y cuántos años tienes, y si te riñe papá o mamá, es que hemos entrado en harina. Aquí tenemos a Pablo Casado, acabando de hacerlo. El arranque de la precampaña no lo marcan las primarias con clembuterol de Ciudadanos ni las purgas en el PP o el PSOE, ni la asonada castrense de Vox, ni el negro de Vox, ni el homófobo de Vox -pero, ¿hay alguien ahí que no lo sea?- ni el regreso de ÉL (amado líder). Ni Torra, ni su desfibrilador Colau. Ni Yolanda Díaz buscándose el sustento. Ni la desconfluencia. El comienzo lo marca un niño, esa edad en peligro de extinción a la que estos estadistas nos quieren devolver como por arte de magia: hasta el 28A, bastará con poner la oreja.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

El niño de la precampaña