Otro zarpazo de una multinacional

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

MARCOS MIGUEZ

18 oct 2018 . Actualizado a las 07:43 h.

El último sobresalto se llama Alcoa. El último grito de los trabajadores de una empresa es el de «esto es una canallada». Y la última lección es que las amenazas siempre se acaban cumpliendo. Tardarán más o menos años, pero se cumplen.

Alcoa se ha distinguido por mantener en vilo a sus plantillas alentando el rumor del posible cierre de sus factorías, especialmente la de A Coruña. Algunos lo han entendido como una discutible estrategia empresarial para combatir el absentismo o para infundir el estimulante de la intranquilidad laboral. Ahora que había menos rumores y la situación parecía más serena, el rumor antiguo se ha convertido en antesala de una tristísima noticia: el cierre se va a producir. Una vez más, es una poderosa multinacional la que procede a dejar sin empleo a todos sus trabajadores de A Coruña y Avilés. Fríamente. Con la frialdad de un libro de contabilidad.

Es un golpe a centenares de familias gallegas y asturianas. Y es un golpe a la economía de las dos comunidades autónomas. Si hace poco cerraba sus puertas otra multinacional en la provincia de León, ahora le toca a nuestra tierra.