Ojo con el «ghosting»

Inés Rey SUMMER DAYS

OPINIÓN

03 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Mira que no soy yo mucho de poner la oreja en conversaciones ajenas, que es de mala educación, pero ayer no pude evitar escuchar la charla de dos veinteañeras sentadas en la mesa de al lado. Contaban, totalmente indignadas, que Fulanita se había ido de la fiesta del día anterior sin avisar y sin despedirse. Que menos mal que estaba en línea en el WhatsApp y supieron que seguía bien y no le había pasado nada malo. Que menuda moda más tonta esta de irse de los sitios sin despedirse, se quejaban.

«Mirad, guapas, de moda nada» Me vi obligada a intervenir, y eso que yo no soy tampoco de meterme en conversaciones ajenas. «Eso es como lo de mojar el pan en el café, que se lleva haciendo toda la vida. Lo que pasa es que ahora le ponéis nombre a todo y le hacéis fotos para colgarlas en no sé dónde. Que si breading, que si ghosting. Esto ya lo hacía yo a vuestra edad. Te ibas de las fiestas cuando tenías un melocotón que no aguantabas en vertical y la coordinación justa para subirte al taxi y dar la dirección de tu casa. Luego llegabas y con suerte no vomitabas en las zapatillas de felpa de tu madre, que te esperaba para abrirte la puerta y darte un beso, porque es de mala educación irse a la cama sin despedirse».

«Señora, no se meta», me dijo la rubia. «Mi marido el otro día fue a cenar con sus amigos y llegó tardísimo, que hasta el periódico traía. Ya iba yo a pedirle el divorcio cuando me dijo que él quería venir pronto, pero entre que empezó a despedirse de unos y otros le dieron las seis. Y, claro, no me pude enfadar. Porque da gusto estar casada con gente tan educada. Lo importante es saludar siempre y decir adiós». Cuando me di la vuelta para pagar el café, aprovecharon para huir. Hay que ver los jóvenes de ahora. Que se van de los sitios sin despedirse. ¡Qué poca educación!