El malévolo eucalipto invasor

Enrique Valero A FAVOR

OPINIÓN

PEPA LOSADA

06 abr 2018 . Actualizado a las 10:00 h.

Declaramos la camelia árbol de las Rías Baixas, viniendo de China, las mismas rías que se repueblan de almeja japónica, maduramos nuestros vinos en roble americano o la invasora vaca frisona ha hecho desaparecer a la rubia gallega. Estos son algunos de los numerosísimos ejemplos en los que agricultura, ganadería, acuicultura o forestal están colmatados de especies foráneas. Sin embargo, cada vez que se habla del eucalipto es el alien fruto y origen de todos los males.

Este discurso recurrente de hace 40 años se volvió a activar hace dos, fruto de un Comité de Flora y Fauna del ministerio, donde la neurosis obsesiva por esta especie debió de centrar el discurso, en lugar de hacerlo, por ejemplo, el maíz o la patata. El mismo ministerio luego asumió un informe contrario de la Universidad Politécnica de Madrid. Y estos días se reactiva el debate por enésima vez.

Dirigí hace unos pocos años una tesis, cuyo doctorando no era un ingeniero forestal, sino un maduro periodista de reconocido prestigio, titulada La mala prensa del eucalipto. Analizaba cinco décadas de noticias aparecidas en los medios gallegos y concluía básicamente dos cosas: que los argumentos científicos serios a favor eran mucho más robustos que los contrarios, y que la prensa escrita se había decantado claramente por las opiniones en contra, al menos hasta hace pocos años.