Los olvidados

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

Hasta la ministra de Trabajo reconoce que ha llegado la hora de subir los salarios, ahora que la economía va como un tiro y el Gobierno enmienda al alza una y otra vez sus propias previsiones.

Falta comprobar si es algo más que una frase para un titular y quienes presumen de haber salvado a un país que iba hacia la bancarrota no se limitan a animar a los empresarios a ser magnánimos y se ponen a la tarea en la parte que les toca, como lo relativo a la negociación colectiva o a las retribuciones de los trabajadores del sector público, a los que falta mucho para recuperar el nivel salarial perdido.

O a los renqueantes ingresos de los pensionistas, víctimas desde hace varios años del sarcástico aumento del 0,25%. Más de la mitad tienen dificultades para llegar a fin de mes, según datos del INE. Algo tendrá que ver el hecho de que más de un tercio de los abuelos ayuden económicamente todos los meses a sus hijos y nietos, según un reciente estudio de expertos de varias universidades. La ONG Educo eleva hasta ocho de cada diez el número de pensionistas que se ven obligados a echar una mano a sus descendientes, afectados por esa crisis que para una parte aun importante de los ciudadanos se resiste a ser pasado.

Llega la hora, admite la ministra, de tirar hacia arriba de los salarios congelados o recortados que han caído con fuerza mientras crecían los beneficios empresariales. Y que algo tendrán que ver con el galopante incremento de las diferencias sociales, que nos llevan al liderazgo europeo en tan poco grata materia.

A ver si llega también la hora de que tantos abuelos puedan percibir unas pensiones dignas y disfrutar del descanso que llegaría, en teoría, con la jubilación.