El poder desgasta... a la oposición

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

La encuesta de Sondaxe que hoy publica La Voz de Galicia, alcanzado el ecuador de los mandatos municipales, no prevé grandes mudanzas en las alcaldías de las ciudades gallegas. A día de hoy, claro. De la radiografía se extraen dos conclusiones. La primera, ya enunciada en la ley de Giulio Andreotti: el poder desgasta, sobre todo al que no lo tiene. Los partidos que ostentan el bastón de mando, si exceptuamos el insignificante rasguño del BNG en Pontevedra, suben en estimación de voto. Y las principales fuerzas de la oposición bajan o crecen menos que los que ocupan la alcaldía. Salvo en Vigo, Pontevedra y Ourense, los vecinos suspenden la gestión de sus gobiernos, pero en todos los casos otorgan peor nota a la oposición. La valoración de los líderes confirma el diagnóstico: Abel Caballero y Fernández Lores se acercan al notable, Jesús Vázquez supera el examen y Lara Méndez roza el aprobado, pero incluso los suspendidos obtienen mejor nota que sus principales adversarios.

La segunda conclusión indica que el deterioro de las siglas políticas de la solapa del alcalde no influyen decisivamente en sus expectativas. Como si el bastón de mando espantase los demonios que socavan a su familia política. Mientras el PSOE se corta las venas, Abel Caballero sigue apabullando en Vigo en votos, valoración y gestión, y Lara Méndez ya supera al PP en Lugo. El PP acorralado por la corrupción no frena la ascensión de Jesús Vázquez en Ourense. El circo de las mareas, caos notorio y falta de liderazgo en el ámbito autonómico, no le impiden al ferrolano Jorge Suárez subir 6,6 puntos en estimación de voto, ni al coruñés Xulio Ferreiro añadir 5,5 puntos al zurrón, ni al compostelano Martiño Noriega incrementar sus apoyos en 4,0 puntos.

Es precisamente en las tres ciudades de la provincia coruñesa donde se sitúa el escenario de la contienda decisiva que previsiblemente librarán las mareas y el PP en las municipales. La madre de todas las batallas. El Waterloo donde el ejército napoleónico intentará recuperar el trono perdido en el 2015. Casi una guerra generacional si nos atenemos a los datos de Sondaxe: el PP arrasa entre los mayores de 64 años, las mareas acaparan a los menores de 45 años.

La escisión del PSOE en dos mitades -su suicidio-, imperceptible donde ocupa la alcaldía, pero evidente donde desempeña papeles de reparto, constituye el factor que inclinará la balanza de aquella batalla en uno u otro sentido. Algo que ya se atisba en esta encuesta. En A Coruña pierden los socialistas tres ediles, que son recogidos por Marea Atlántica, PP y Ciudadanos: la caída socialista mejora las expectativas de la derecha. En Ferrol cede el PSOE tres de sus cinco ediles, en favor de Ferrol en Común (dos) y BNG: el desplome socialista refuerza la posición de Jorge Suárez. Y en Santiago transfiere el PSOE una de sus cuatro concejalías al PP. Este esquema parece indicar que el Waterloo será, sobre todo, una batalla feroz y a campo abierto por los despojos del PSOE. Salvo que Susana Díaz o Pedro Sánchez obren el milagro.