Delante suya


«Por suerte, no me he visto involucrado en la caída. Se ha producido delante mío», declaraba Alberto Contador al término de una etapa de la Vuelta. El uso de un posesivo tras un adverbio puede valerle ser expuesto en el Museo de los Horrores, donde el Centro Virtual Cervantes castiga este tipo de combinaciones. Sin embargo, usos de ese tipo aparecen también en prestigiosos escritores, desde Unamuno hasta Jaime Gil de Biedma. Escribe este: «... pobres bestias que avanzan derrengándose por un camino hostil, / sin saber dónde van o quién les manda, / sintiendo a cada paso detrás suyo ese ahogado resuello» (Compañeros de viaje, 1952-1958).

Nos encontramos ante uno de esos frecuentes conflictos entre la norma y el uso popular, que amenaza con acabar transformando aquella. En este caso, el impulso es muy fuerte.

La Nueva gramática de la lengua española agrupa en tres pautas las secuencias formadas por adverbios de lugar con ciertos pronombres: A. adverbio + [de + pronombre personal]: delante de ella. B. adverbio + posesivo tónico masculino: delante suyo. C. adverbio + posesivo tónico femenino: delante suya. Considera preferible la A, en la que se emplea un pronombre personal, no un posesivo. Señala que la B es percibida como construcción no recomendable por un gran número de hablantes cultos, aunque gana terreno, y subraya que la C está mucho más desprestigiada.

Por su parte, el Diccionario panhispánico de dudas dedica artículos a los adverbios de lugar encima, debajo, delante, detrás, dentro, enfrente, cerca y lejos, en los que repite esta redacción: «Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos». En el caso de delante, pone los ejemplos delante mío y delante suyo y señala que debe decirse delante de mí y delante de él.

Casos distintos son los de alrededor y contra. La Academia considera legítimo el uso del adverbio alrededor seguido de los posesivos plenos mío, tuyo, suyo, etcétera (Mira alrededor tuyo). Justifica este uso porque el adverbio alrededor está formado por la contracción al y el sustantivo rededor (‘contorno’). 

En cuanto a contra, el Panhispánico afirma que en la locución adverbial en contra es, en realidad, un sustantivo. Por ello, cuando le sigue un complemento introducido por de y es un pronombre personal (en contra de mí, en contra de ellos, etcétera), es posible sustituirlo por el posesivo correspondiente, tanto antepuesto (en mi contra, en su contra...) como pospuesto (en contra mía, en contra suya...), ya que los sustantivos sí se combinan con posesivos. El posesivo pospuesto debe ir en femenino para concordar con el género femenino del sustantivo contra

¿Es capaz el hablante medio de atenerse a todo esto en una conversación?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos

Delante suya