«Ahora más que nunca, se trata de una decisión seria», es el lema que han elegido los populares para la campaña del 26J. Personalmente me parece una obviedad, pero imagino que no hay lema que no sea populista y obvio a la vez. Confío en que en Génova actúen en consecuencia con su eslogan y que esta vez convenzan a los españoles de que el partido ha cambiado. Ahora más que nunca, Rajoy debe acudir a dar la cara en unos debates en donde tampoco se puede decir que tenga por contrincantes a Demóstenes o a Churchill. No se puede aspirar a ser presidente del Gobierno de España sin derrotar dialécticamente a Sánchez, Rivera o Iglesias. Tiene que soltar el lastre de su soberbia, y aprender la lección que estos meses transcurridos desde el 20D le han dado la ocasión de aprender. Se acabó la España del bipartidismo por una buena temporada. Y si quiere volver a instalarse en la Moncloa, tendrá que pactar con Ciudadanos y PSOE. Sí, señor Rajoy, a pesar del poder omnímodo que tuvo en la última legislatura, tendrá que bajar a la palestra y llegar a acuerdos, pues todos sabemos que ganará las elecciones, pero a años luz de la mayoría absoluta. Sinceramente creo que el mejor favor que le pudo hacer al PP era no presentarse como candidato a estos comicios. Pero como no ha sido así, ahora más que nunca tiene que intentar dejar claro a la ciudadanía que el PP ha resurgido de sus propias cenizas para, caso de brindársele la oportunidad, gobernar España instalado casi en las antípodas de donde lo hizo los últimos cuatro años.