Chisgarabises

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

En su intervención en la clausura del congreso provincial del PP de Pontevedra, el 13 de marzo, Mariano Rajoy dejó patidifuso a más de uno con una de esas frases lapidarias con que suele lapidarnos el presidente del Gobierno: «Tenemos que adelantarnos al futuro, que es lo que hace un buen gobernante y no los chisgarabises». La sentencia generó sesudos análisis políticos, y la voz chisgarabises impactó a más de uno. Hubo incluso quien dudó públicamente de la corrección de ese plural y necesitó someterlo al análisis de expertos.

Chisgarabís, sustantivo común en cuanto al género (el chisgarabís, la chisgarabís), designa al hombre entremetido, bullicioso y de poca importancia. De entre esos, se suele aplicar más a personajillos de cuerpo pequeño y mala figura. La Academia lo define hoy con un sinónimo, chiquilicuatre o chiquilicuatro, del que ya precisa algo más: ?Persona, frecuentemente joven, algo arrogante y de escasa formalidad o sensatez?. El pollo viene a ser algo así como un mequetrefe, que es la persona entremetida, bulliciosa y de poco provecho.

El primer chisgarabís del que tenemos noticia nos lo legó don Francisco de Quevedo en 1626: «El uno dellos era la [piel] del diablo y el otro un chisgarabís, y cada día andaban al morro por quítame allá esas pajas». Corominas cree que es voz de creación expresiva, «según la fórmula rimada chis - g... bis, que sugiere una persona movediza, que va y vuelve sin cesar». Se atribuye el mismo origen a su equivalente portugués xisgaraviz (?individuo intruso, importuno?, ?criança buliçosa?) y al arcaísmo catalán xarxauet, jarjahuet en Valencia, donde hoy disponen del inusual charchau y de voces tan significativas como arreglaparròquies y furgamerdes.

En cuanto al plural chisgarabises, empleado por don Mariano y causa de algunas risitas mal contenidas, solo cabe decir que es el correcto. En español, los sustantivos y los adjetivos monosílabos o polisílabos agudos terminados en -s forman el plural añadiendo -es: tos, toses; pus, puses; compás, compases; mandamás, mandamases; chisgarabís, chisgarabises. Permanecen invariables en plural los polisílabos agudos terminados en -s cuando son palabras compuestas y el segundo elemento ya es plural: el marcapasos, los marcapasos; un ciempiés, dos ciempiés.

El testimonio de Fernán Caballero en Clemencia (1852) pone de manifiesto que los chisgarabises se reproducen generación tras generación, algunos con idénticas características: «... chisgarabises, que todos quieren ir a mangonear a las Cortes, ¡por vía de sanes! sin tener donde caerse muertos, ni saber donde tienen las narices».