Cuando llegué a la Universidade de Santiago de Compostela en 1979, la historia del cine iniciaba una profunda transformación en sus planteamientos investigadores.
Lo primero que pude constatar era la ausencia de los elementos básicos para poder desarrollar un conocimiento serio de lo que había sido el cine en Galicia desde su aparición a finales del siglo XIX; por ello puse en marcha una línea de trabajo totalmente novedosa como era realizar la catalogación de los filmes (largometrajes y cortometrajes) que se habían rodado en nuestra comunidad a lo largo del siglo XX. Este trabajo tuvo su paralelo en el Catálogo de las películas españolas de los años 40, realizado por un equipo de la USC en los años 90.
Junto a ello planteé otra ruta investigadora igualmente original: el inventario de los fondos cinematográficos guardados en los archivos (en este caso los de Galicia), trabajo que permitió sacar a la luz un número ingente de materiales fundamentales para investigaciones posteriores (publicamos una primera aproximación en 1990, que se completó con la exhaustiva dedicada a la provincia de Pontevedra aparecida en el 2014).
Tampoco puedo olvidar el impulso para la creación del Centro de Estudios Fílmicos de la USC (Cefilmus), que representó un ejemplo de lo interesante que es abordar conjuntamente trabajos cinematográficos uniendo diversidad de perspectivas académicas.
En paralelo, destacó la formación de investigadores que a lo largo de estos años colaboraron durante períodos más o menos largos con nuestro grupo (integrado por los profesores Folgar, Nogueira y yo mismo, sin olvidar a la recordada Rita Martín); la labor de investigación desarrollada alcanzó su fruto en la realización de 21 tesis doctorales, junto a 18 tesinas y múltiples TFM, sobre temas cinematográficos muy diversos (desde períodos del cine gallego hasta cineastas como Hitchcock o Demy, sin olvidar aspectos concretos del cine español), a lo que se unen los numerosos trabajos publicados individualmente.
Todo ello, y sobre todo la continuidad investigadora durante 35 años, es el logro del que estoy orgulloso y que ofrezco desde la USC, pues a través de estos trabajos se pone de manifiesto la necesidad de buscar una continua renovación de la historia del cine que muestre toda su riqueza en la sociedad del siglo XX.