Los recortes siempre duelen por el eslabón más débil. Ha tenido que ser un chaval de 31 años el que se ha atrevido, gracias a dos libros, a denunciar una situación de desigualdad que se ha hecho especialmente dolorosa en el Reino Unido. Owen Jones se llama y ya en su primer trabajo criticó cómo se ha demonizado a propósito a la clase obrera, para negarle capacidad de existencia y de organización. Jones hizo famosa en toda Europa (sus libros recorren el Viejo Continente traducidos a todos los idiomas como también lo recorre el paro) la expresión británica chavs. Los chavs son los chavales en chándal que no tienen futuro, condenados a no trabajar o a trabajar en chollos con salarios casi de Bangladés. ¿Os suena? Aquí un chav vendría a ser una choni o un cani, chicos jóvenes que no encuentran más salida que irse. Pero el segundo libro de Jones, El establishment, pone todavía el dedo más en la llaga y explica las razones por las que los conservadores se mantienen en el poder en Inglaterra. No se debe, según Jones, a un ecosistema distinto ni al carácter insular ni a que toman té en vez de café. Se debe a que las élites en Inglaterra están perfectamente organizadas con una dependencia absoluta de la City y el fabuloso dinero que mueve. A este chaval ya le llaman el George Orwell del siglo XXI por su capacidad para escribir de forma rabiosa y desde la izquierda. En su nuevo libro, que está arrasando en España, Owen no solo opina. Emplea el periodismo más sabio para dejar hablar a un montón de entrevistados que dan sus diferentes visiones de qué está sucediendo en el Reino Unido, para narrar con una visión de caleidoscopio hacia dónde nos quieren llevar. Se puede ser mordaz y sagaz, sin deformar al informar. Owen Jones lo ha demostrado.