¿Qué fue de los cantautores?

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

07 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo resume con picardía y valentía Luis Pastor, un clásico. Llevaba toda la vida con la guitarra en las manos, como un cuerpo que acariciar, y con la voz regalando poesía por un micrófono cuando le preguntaron: ¿qué fue de los cantautores? Se lo preguntaron de una revista cultural e hizo lo que mejor sabía: escribir una canción, que sigue rodando como una piedra ardiendo por los caminos que recorren los que aún creen en sus sueños. Los que prefieren pasar penurias que asumir (y sumirse en) las pesadillas. Luis Pastor llegó a su oficio de juglar tras escuchar la voz rasgada de Paco Ibáñez, a cabalgar, a cabalgar... Dejó su puesto de botones en una compañía de seguros, no en un tebeo del otro Ibáñez, y se lanzó a cantar los versos como si fueran verSOS. Auténticas señales de humo con Miguel Hernández como guionista de sus poemas hechos y deshechos música. Pastor siempre cantó en escenarios mutantes, a pie de calle, con el corazón a ras de suelo. Colaboró con tantos. De Bebe a Pedro Guerra. De Algeciras a Estambul. Vuelve el tiempo de la poesía, regresan los acordes del viento que hacen bailar a las cometas. Y nada como recuperar su clase magistral sobre ¿qué fue de los cantautores?, que se resume en que están donde estuvieron siempre, con los deseos y bailando sobre la luna de tu cuerpo. «¿Qué fue de los cantautores?: Aprendiendo a compartir la vida en una sonrisa, el cielo en una caricia, el beso en un calentón. Abriendo la noche de día fuimos sembrando canciones y en esta tierra baldía floreció la poesía y llenamos los estadios y en muchas fiestas de barrio sonó nuestra melodía». La buena poesía siempre es canción. Los buenos cantautores están donde estuvieron siempre: armados con sus guitarras y el único peligro que corres es que te dejes convencer de que la vida puede ser un hermoso sueño.