La estela de David Cal

Mariluz Ferreiro GALICIA AL VUELO

OPINIÓN

Ha sido un adiós extraño. Trabado. No el que cabría esperar después del camino, después de tanto laurel. David Cal lo deja. Su brújula ya no apuntará a Río. Sus peldaños no llevarán a lo alto del podio. Vuelve al mundo civil tras veinte años de vida gobernados por el «japonés», el cronómetro. Y aquí el portazo al deporte de élite nunca es fácil. Para muchos excampeones fuera hace frío. Aunque siempre queda la estela.

Los caminos embarrados

Los tribunales a veces son como un gigantesco campo embarrado. Provocan que se avance de forma penosa. Hacen que se queden muchas cosas por el camino. Y manchan. Todos quisieran senderos judiciales floridos y despejados, y caminatas ágiles hacia las resoluciones. Para los inocentes y para los culpables.

Carretando para un pleno municipal

Y luego dirán que no hay I+D en Galicia. Es espíritu emprendedor es imparable en esta esquina. Será por ideas... La penúltima, tunear algo tan tradicional como el carrexo. Y acabar con ese tópico que lo relegaba al ámbito rural. No señor. También se carreta en la ciudad. Y es posible poner en marcha este mecanismo para sembrar de aplausos un pleno municipal. I+D.