Un nuevo holocausto

José Ramón Amor Pan
José Ramón Amor Pan LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

La historia de la toma de conciencia del valor intrínseco del individuo, de su aceptación como núcleo de la vida social y su traducción en la proclamación de unos derechos fundamentales que todos debemos respetar y desarrollar ha sido larga y dolorosa. No por casualidad la Declaración de los Derechos Humanos es del año 1948. Y todavía hoy, cuando estamos recordando el 70.º aniversario de la liberación de Auschwitz, la realidad evidencia palmariamente que no es algo plenamente aceptado. No hemos aprendido la lección y estamos repitiendo viejos errores.

Un nuevo Holocausto está tiñendo de rojo las páginas de la historia que entre todos estamos escribiendo. Los cristianos de Níger, Siria e Irak lloran sangre. Viven una vida miserable en campos de refugiados, perseguidos y masacrados, obligados a un éxodo involuntario a causa de sus creencias religiosas. Son empresarios, médicos, ingenieros, funcionarios, profesores, obreros; personas que tenían su vida y que el fundamentalismo islámico ha destrozado. Arden las iglesias, las escuelas, los comercios y las casas de los cristianos. Hablamos de exterminio sistemático. Los muertos son cientos y miles los que han tenido que huir con lo puesto. Esta crisis, como la que provocó la Segunda Guerra Mundial, se ha cocinado a fuego lento. Estos hermanos nuestros no necesitan nuestra compasión, sino nuestro socorro. ¿Cerramos otra vez los ojos ante tanta ignominia?