L a fórmula eléctrica (FE) es equivalente a la fórmula 1 (F1), pero con coches que llevan motores eléctricos. La gasolina se sustituye por la electricidad, pero hay más diferencias. Se consigue menor potencia con los eléctricos (270 CV) que con los de gasolina de F1 (900 CV) y también menor velocidad en los eléctricos (225 km/h), que en los de gasolina (330 km/h). En los boxes, los de FE cambian el coche por otro con las baterías cargadas, en vez de cambiar las ruedas.
Como ha ocurrido con la F1, la FE aportará beneficios a la industria del automóvil, porque los materiales probados en los circuitos acabarán usándose en los automóviles eléctricos normales.
Podríamos decir que se trata de una carrera de fórmula química (FQ). Las baterías generan electricidad química, a través de procesos de oxidación-reducción. La carrocería es de fibra de carbono y kevlar, materiales de la industria química.