Cuando las estrellas se hicieron dioses

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

29 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

llos se lo creen. Y nosotros alimentamos, con nuestra devoción, su certidumbre. Las estrellas del fútbol están por encima de las propias estrellas, astros que brillan con luz propia: son dioses. En estas fechas navideñas nos lo recuerdan cada año. Descansan. Quizá por estrés, quizá porque su vida discurre ajena a la vida del resto de la ciudadanía, con su crisis (que se acabó, dice Rajoy) y su salario mínimo ultrajante. Muchos clubes de fútbol tienen deudas millonarias con Hacienda. Incluso para ellos y sus empleados más rutilantes se inventó la Ley 35/2006; para que me entiendan, la Ley Beckham: los «fichajes» pagaban un tipo general del 24 % en lugar del 43 % que como contribuyentes residentes les correspondería. Zapatero cambió la ley para los que ganasen más de 600.000 euros al año -lo que no cobra el más eminente científico en esta España trivial-, pero sin carácter retroactivo. Ante los nuevos dioses se agacha el más osado. Por ello, estos días Messi y Ronaldo descansan. Mientras en Inglaterra se celebran tres jornadas ligueras en una semana: el boxing day (26 de diciembre), ayer domingo, y el próximo 1 de enero; aquí, sin liga. Cuando hijos y padres tenemos tiempo para el fútbol, el fútbol no tiene tiempo para nosotros. Los nuevos dioses gobiernan el universo en su favor, no en merced de aquellos que los sustentan, pagan e idolatran. Solo puedo sentir rubor.