Golpes de timón

José Pino AL DÍA

OPINIÓN

Desde hace quince años, la pesca navega dando bandazos incontrolados. Siempre contra nuestra voluntad y estabilidad. Imposible trazar un futuro inversor porque a la mínima cambian los procederes o las normas. Lo que este año vale, para el próximo papel mojado y así es imposible orientar el horizonte de una empresa pesquera. No interesa que el pescador se establezca dentro de un límite legal. Empezaron regulando las pesquerías por potencias y esfuerzo pero cuando la flota estaba empezando a colocarse en ese marco se cambió hacia las cuotas, sistema este abiertamente desigual cuando no se ajusta a la capacidad de pesca de un estado miembro como España.

Y que nadie recurra a derechos históricos porque ahí los tenemos todos, hemos descubierto los mares de los propios anglosajones y hemos instaurados métodos y modelos que a día de hoy siguen sin utilizar, hemos puestos en valor sus caladeros y sus mercados con especies que jamás apreciaron y siguen menospreciando. A nuestros gestores se les sigue llenando la boca de palabras como sostenibilidad, pesca artesanal, rendimiento máximo sostenible, etc., sin sopesar ni siquiera su significado. O no se enteran, o asistimos a un desmantelamiento encubierto de la flota. Da vergüenza ver los muelles de Marín y el de Oza en A Coruña llenos de unidades para desguace. Nadie es capaz de parar esta sangría. Los biólogos, tras constatar que los caladeros nacionales se recuperan a un buen ritmo, lo mismo que apreciamos los patrones de pesca, hasta el extremo de aconsejar a Bruselas el incremento de ciertas especies hasta en un 40 %, es contestado desde el Parlamento europeo con reducciones de las mismas especies que el año anterior subieron. No es serio. La nueva Ley de Pesca donde hace más hincapié es en las infracciones, su aumento y regulación, y la partida para control y vigilancia aumentó hasta el extremo de dotar a los helicópteros y al avión de control con cámaras infrarrojas.

Que la ley de descartes va a dar muchos quebraderos de cabeza nadie lo discute, que un caladero multiespecífico no van a regularlo en dos días, tampoco; que los puertos no están preparados para recibir la cantidad ingente de patexo, menos; que la acuicultura se frota las manos a costa de la flota, no tiene ni comentario. No queremos dinero para desguaces, utilícenlo en paradas subvencionadas cuando los barcos terminen sus cuotas.

*José Pino es Capitán de Pesca