Game Over

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa FARRAPOS DE GAITA

OPINIÓN

A Artur Mas se le acabó la trola de tanto usarla y ha tenido que envainarse su consulta en el bolsillo de las epopeyas pendientes. Pero, como demuestra este chapucero embrollo, todo esto de irse pero sin irse y amenazar con dar un portazo en los morros del Estado es en el fondo muy español. Español hasta las cachas, como lo de montar el 9 de noviembre una fiesta de no-cumpleaños, en plan el Sombrerero Loco de Alicia en el País de las Maravillas. Mas es ese niño pijo de la clase que llevaba el balón para el recreo y, cuando su equipo perdía, se largaba enfurruñado con la pelota bajo el jersey. Ahora Artur enviará a sus huestes, con la estelada anudada al cuello, pasando la huchita del Domund separatista de puerta en puerta para hacer una consulta que no es una consulta, sino un simulacro, pero agitando las urnas y las papeletas como si fuesen las maracas de Machín. Hay gente que, como no vivió la época de los marcianitos, no se entera de que cuando sale en la pantalla «Insert Coin» significa que se ha acabado la partida: «Game Over».