Campaña gratis

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

No tienen que hacer nada. Al paso que vamos, no les hará falta ni tener un programa bien estructurado y realizable. Les bastará con no cometer errores de bulto y en salir de vez en cuando a resaltar los chanchullos de los adversarios que van saliendo a la luz.

Las europeas constituyeron un aviso claro de la tendencia y los analistas electorales coinciden en la rápida caída en el apoyo ciudadano que están registrando los partidos tradicionales, hasta el punto de que un colectivo recién llegado al ruedo político y que carece hasta de sedes ha conseguido cinco escaños en el Parlamento Europeo, aparece en las encuestas como tercera fuerza y su líder se permite incluso situar como objetivo la victoria en las próximas elecciones generales.

Puede. Dependerá de cómo continúe la campaña gratuita que les están haciendo los grandes partidos con la lluvia de escándalos que no cesa, en forma de tarjetas opacas con las que dilapidar millones de euros o de ministros dimisionarios que al día siguiente entran en un consejo asesor de sueldo generoso y carácter vitalicio. O de padres del nacionalismo que, al ser sorprendidos con un puñado de millones ocultados al fisco y con la sospecha de un irregular enriquecimiento familiar, amenazan en sede parlamentaria con que intentar cortar una rama puede ocasionar la caída del árbol entero.

A este paso, a los que aspiran a suceder a los grandes partidos les bastará con sentarse a contemplar el bochornoso espectáculo de la corrupción que no cesa. Porque cada vez más ciudadanos dejarán de exigir programas realizables y realistas para demandar simplemente un barrido a fondo que se lleve a quienes siguen sin reaccionar con contundencia contra tanta basura.