24 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Cada uno irá a lo suyo. Merkel, a conseguir que España secunde cualquier política de hierro que se le ocurra. Rajoy, a colocar bien a los españoles en Europa. Y ya que no pueden ser todos, al menos a De Guindos y Cañete. Pero siempre puede suceder que en el Camino les llegue la revelación y entiendan esto: la prioridad no es el déficit ni la macroeconomía: ¡es la gente!