¿Qué ha pasado con las áreas de gestión clínica si todos los profesionales sanitarios están de acuerdo en este modelo organizativo? Allá donde se pregunte, la coincidencia es plena: en la práctica es un sistema de trabajo que ya funciona, y unos y otros están de acuerdo en que es una forma de trabajar que sitúa al paciente en el centro, sin que tenga que girar por servicios, unidades asistenciales o distintos centros hospitalarios. Pero el decreto que entró en vigor en marzo -ya con retraso sobre las primeras previsiones- sigue sin convencer a muchos sanitarios y desde luego no a los sindicatos.
Falta de información, dudas sin aclarar, reticencias a los incentivos fijados, a la designación de los directores de área, a la voluntariedad. En todo caso, ha faltado fluidez entre Administración y profesionales. Así que para garantizar que tenga éxito, más le vale a la Xunta utilizar todas sus dotes comunicativas y ser transparente en el proceso.