«Stockholm»

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

11 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Es ese otro cine español que apenas se estrena. Aunque tuvo nominaciones a los Goyas, estas películas parecen que no existen. Es Stockholm, un filme tan original como su título. Casi una obra de teatro filmada y firmada por Rodrigo Sorogoyen (el guion es a cuatro manos, las de Sorogoyen y las de Isabel Peña). Dos actores cara a cara, durante casi todo el metraje. Un chico y una chica. Él, Javier Pereira, bien. Ella, Aura Garrido, excelente. La trama empieza mínima. Copas, chico conoce a chica. Chico le entra a la chica, sin parar. Chico es mentiroso compulsivo y ataca sin parar con el clásico «ha sido verte y enamorarme». Chica mantiene las distancias. Chico sigue hasta... Y ahí cambia todo y la película se vuelve de una densidad tremenda. Una reflexión sobre los comportamientos exagerados que no miden el daño que se le puede hacer a seres frágiles. No todos somos iguales. Sobre los mentirosos que se pillan antes que a los cojos. Esas frases de nuestras abuelas: ten cuidado, la mentira tiene unas patas muy cortas. Es entonces cuando Aura Garrido, en su papel de chica, crece hasta proporciones terribles. La mentira, el daño, la herida. No desvelo nada. Solo que es historia tristísima, como los tres tristes tigres que, muchas veces, nos asedian y nos rodean en la vida.