01 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Con el eco del mazazo de la EPA todavía retumbando en los oídos, el Gobierno ha vuelto a hacer gala ayer de su natural triunfalismo. Esta vez, plasmado en los números que ha de enviar a Bruselas para su análisis. Mantiene el Ejecutivo que, entre el 2015 y el 2016, se crearán 600.000 puestos de trabajo. Y que las suyas son cifras conservadoras. Puede ser. Optimistas o no, los cierto es que no paliarán la sangría de empleos que se ha producido desde que Rajoy puso un pie en la Moncloa: 1,2 millones.