¿Qué pasa con «Masterchef»?

OPINIÓN

29 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Creo que ni recurriendo a aquel modo impecable en que el cura don Benito, de San Jorge, explicaba en Ferrol el misterio de la santísima trinidad «Nabo, nabiza y grelo, tres hortalizas distintas, pero una misma en realidad» es posible explicar lo que pasa con la audiencia culinaria. ¡Este sí que es un misterio! Porque desde que arrancó Masterchef hemos ido saboreando todo tipo de formatos ganando cada vez más adeptos allí donde la tele ponía una sartén. Que si el jurado experto, que si el filón de la gracia de los concursantes, que si la naturalidad, que si la emoción de las pruebas... Pero ya estamos fritos. Se nota ahora que ha regresado el programa. Desde que arrancó de nuevo la levadura no hace subir este goloso pastel. Y se nos está pegando entre los dientes. Por glotones. Le pusimos tanto empeño a la cocina que ahora nos sucede como a los amos de casa que lo tienen que hacer todos los días. Que nos puede más la pereza y tiramos cada día del precocinado. Nos hemos reventado entre cacerolas y ya nadie ve la novedad que, sin embargo, hizo resistir 14 años a Gran Hermano. Es otro tipo de carne... el que a la larga sigue interesando en televisión. En Masterchef han querido repetir la misma receta del año pasado y ya se sabe que en cocina nunca sabe igual.