Jerusalén y su conflicto

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

Parece apropiado, en este tiempo en el que conmemoramos la pasión y muerte de Jesucristo, reflexionar sobre lo que sucede hoy en esta milenaria ciudad, centro de las tres religiones monoteístas, donde continúan los conflictos para alcanzar acuerdos de paz entre israelíes y palestinos. Los dos presidentes, Netanyahu y Abbas, han interrumpido las enésimas negociaciones a causa, según dicen, de las provocaciones de unos y otros. Los israelíes castigan a los palestinos autorizando nuevos asentamientos en el Jerusalén oriental, donde habita la comunidad árabe. Los palestinos de Gaza les tiran oleadas de cohetes, que son respondidas por la aviación israelí. Abbas se dirige a otros foros internacionales para que apoyen su causa del reconocimiento del Estado palestino. El secretario de Estado norteamericano, Kerry, reconoce su fracaso y se retira sin pasar por Jerusalén, pero parece que todavía Obama puede apuntarse una victoria volviendo a sentar a israelíes y palestinos a la mesa de la negociación. Así pues, resulta verdaderamente descorazonador y significativo que, dos mil años después de la crucifixión de Jesucristo, Jerusalén continúa siendo el foco de un conflicto inacabado y de una paz imposible. EE.UU. se ve impotente para defender a Israel a la vez que intenta entenderse con algunos miembros importantes de la comunidad árabe para solucionar la paz en Oriente Medio. Parece la cuadratura del círculo palestino-israelí.