16 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
La situación del conflicto de la flota de cerco es preocupante. Los armadores han rechazado el preacuerdo con la Xunta. Sigue viva, pues, una crisis que parecía que perdía virulencia. La asamblea de Portosín ha decidido mantener los barcos amarrados y seguir las protestas en las calles. A la vista de cómo terminaron algunas, sería mejor que los afectados condujesen sus legítimas reivindicaciones por otros cauces.