Un «selfie» de imputados

Laureano López
Laureano López CAMPO DE BATALLA

OPINIÓN

04 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La apertura de juicio oral por prevaricación a los siete ediles de Santiago deja, para el PP, las cosas como estaban... El contorsionismo de los políticos es de premio, quizás no de premio Óscar, aunque tampoco se lo han dado a DiCaprio y aquí no ha pasado nada. Vivimos tiempos políticos de wéstern. Los jueces son los sheriffs que, en una anacronía, colocan micrófonos en las paredes mientras el alcalde y los propietarios de miles de cabezas de ganado juegan al póker. Así pasa lo que pasa, y luego no se les ocurre nada mejor que cargar contra la autoridad judicial que cumple con su trabajo. Sueñan con desterrar al sheriff y poner a uno menos quisquilloso, que la pantalla se funda en negro y aparezca el The end. En Santiago, los ediles imputados pecaron de pardillos (¿no se preguntaron por qué Currás se ausentó misteriosamente de la junta de gobierno fatal...) y al mismo tiempo de listos: hay que serlo para aprobar que el pueblo pague por los presuntos delitos de uno de sus «servidores públicos». Pero ni se van, ni los echan. ¿Alguien esperaba otra cosa? A ellos y a sus jefes solo les falta hacerse un selfie a lo Ellen DeGeneres, con una sonrisa de oreja a oreja, para retuitearlo hasta el infinito.