Gestores de cercanía

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

La política se está convirtiendo en Galicia en una profesión de alto riesgo. Como la de pirotécnico. Están tan cerca de la pólvora, juegan tanto con ella, la manipulan con tanta ligereza que acaba por reventarles en la misma cara. Eso sí, a diferencia de los fogueteiros, los políticos juegan con otro tipo de explosivo; con la pólvora del rey. Sin que hayamos hecho la digestión de la operación Pokémon, que salpica a un centenar de altruistas servidores públicos, nos enfrentamos ya a la Patos, que afecta a los grandes concellos de Galicia que faltaban en la andanada de la jueza De Lara, a algunos que repiten y a otros que gustan de estar en todos los saraos. Y nuevamente la prevaricación, el cohecho, el tráfico de influencias y la falsedad documental asoman en las gestiones de diez organismos. Porque los gestores de cercanía, como gusta de llamar el generoso Liñares a los que antaño denominábamos caciques, forman parte de nuestra historia y a este paso pronto lo harán de nuestro ADN. Y esa forma de entender el servicio a la comunidad es el que parece haberse generalizado en nuestro reino. Ya verán cómo a más tardar mañana empezamos a escuchar voces exculpatorias y acusaciones de falta de rigor y persecución. Y cómo se apela a la ayuda a los humildes y al siempre se hizo. El guion ya lo sabemos de carrerilla. Unos y otros, una vez más, disculparán a quienes están convirtiendo nuestras instituciones en el estercolero de sus casas. Son los nuevos gestores de cercanía.