Infectados

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

La sensación es de que nos enfrentamos a una infección generalizada. Gürtel, trama de los ERE en Andalucía, trama catalana, en Galicia Pokémon con sus variadas ramificaciones... Cada día aparecen nuevos casos en los lugares más insospechados, como la imputación a 49 personas por un caso de estafa con facturas falsas en el Ejército del Aire, que ayer recogía este periódico en un breve.

Ni la Jefatura del Estado se libra, como ha sido más que notorio durante todo el fin de semana.

Millones de folios en sumarios que engordan sin cesar producen la sensación de que la gestión de los dineros de todos presenta una inmensa herida supurante.

Ante ella, dos hechos. Por una parte, investigaciones extensas e inacabables, que no acaban de producir sentencias. Por otra, los principales partidos parecen más preocupados por intercambiarse vendas con las que tapar las heridas que por desinfectarlas.

Y ya se sabe lo que ocurre con las heridas que se infectan. O se limpian a fondo, desprendiendo sin contemplaciones lo putrefacto o, si se aplican solo tratamientos superficiales y se tapan con vendajes las zonas lesionadas, crece exponencialmente el riesgo de gangrena y de que haya que recurrir a la amputación .

Las encuestas indican que los grandes partidos siguen debilitándose. Es cierto que ponerse a limpiar a fondo las heridas antes de unas elecciones ofrece una imagen poco atractiva. Pero limitarse a seguir con las vendas, a la espera de un momento más oportuno, aumenta las posibilidades de que la supuración aumente y el electorado, harto de esperar, prefiera amputar en las urnas los miembros infectados.