Palabristas

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

En decoración. En gastronomía. En fútbol. En política. En lo que sea. Cada vez somos más especiales y más especialistas. Ya nadie habla de la cómoda de toda la vida de la abuela, que ahí sigue imperial, noble, casi sin un rasguño y dando un servicio estupendo. Ahora se oye hablar de módulos y de espacios orientados a la energía positiva. Otra tanto nos pasa con la comida. Adiós a esa carne asada con una receta milenaria, absolutamente imbatible, del fogón a la felicidad por el estómago. Ahora te puedes encontrar sin problema con una reducción de carne asada o un chupito de percebes para que te preguntes: pero ¿dónde están los percebes? En fútbol, donde cada seguidor es un potencial seleccionador nacional, ya son todo exquisiteces. Nada de marcar goles. La erudición no tiene fronteras para el fanático. Y escuchas lindezas como que el rival está haciendo muy bien la presión colectiva en los saques de banda. Y qué decir de la política. Donde nada recibe su justo nombre. Todos ganan. Todos suben. Y si hay manifestantes, no se dispersan, lo que se hace es desplazarlos. El lenguaje puede con todo, y con todos.