No disparen al caminante

Javier Guitián
Javier Guitián EN OCASIONES VEO GRELOS

OPINIÓN

19 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

M i amigo Pío tiene la curiosa costumbre de salir a pasear al monte, los fines de semana, provisto de un bastón y Pepe, otro de mis amigos, disfruta recorriendo los alrededores de su ciudad en bicicleta de montaña. Yo mismo, y disculpen la cita, voy con frecuencia al campo calzado con un buen par de botas. Pues bien, me acabo de enterar de que esto nos convierte en una banda de tipos peligrosos.

Veamos. Según he visto en V Televisión, el ministro de agricultura, alimentación y medio ambiente, estudia incluir en la futura Ley de Montes la prohibición de que los ciudadanos salgamos a disfrutar de los montes de propiedad pública los días de montería. La razón es que los cazadores nos pueden pegar un tiro y, a pesar de que los accidentes suelen ocurrir entre ellos, van a suprimir los letales bastones, las nocivas bicicletas o las peligrosas botas de campo, para evitar riesgos.

Nadie duda de la legalidad de restringir el uso de espacios públicos de manera temporal, se hace en fiestas o eventos deportivos, por poner solo dos ejemplos; lo que es escandaloso es que por ley se prohíba a la gente salir al campo si hay una cacería. Dejando al margen lo que cada uno piense de la caza, parece razonable que sean los organizadores de esas actividades los responsables de señalizar y garantizar la seguridad de la misma, sin necesidad de prohibir al resto de los ciudadanos la posibilidad de salir a correr o pasear.

Es verdad que esto se solucionaría utilizando el sentido común, pero las cosas no parecen ir por ese camino vistas las propuestas de los representantes de las asociaciones de cazadores, quienes sugieren que al igual que hay días para pasear, o para ir a por setas, por cierto actividades que no se excluyen entre sí, existan días solo para la caza. Dicho sea de paso, en su loable preocupación por evitarnos un balazo, se reservan para ello los fines de semana o festivos.

De nuevo nos encontramos ante un problema inexistente, creado por los intereses de un lobby, no por los cazadores, que ha encontrado eco en el ministro y, como otras veces, la decisión perjudica a la mayoría de los ciudadanos: para evitar que disparen al caminante lo mejor es que no haya caminantes. Si lo piensan, la cuestión es todavía más llamativa porque les recuerdo que es el responsable de poner en valor y promocionar nuestros espacios naturales y especies protegidas, el que nos quiere prohibir salir al campo.

Pues bien, esperemos a ver cómo termina la cuestión y si, al final, en la decisión del ministro pesa más su parte de cazador o que le hemos cazado.