15 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Hay políticos capaces de provocar incendios hasta en pleno diluvio. El último exponente es el alcalde de Burgos, empeñado en privatizar las plazas de aparcamiento por el sencillo método de soterrarlas, operación costosa para el ayuntamiento y beneficiosa para la constructora y la adjudicataria. El regidor solo se detiene cuando el fuego amenaza con extenderse por media España. Estas cosas pasan cuando se gobierna contra el pueblo.