14 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
En un Gobierno plagado de osados dispuestos a pisar todos los charcos posibles, un ministerio, el de Sanidad, empieza a reflexionar sobre el acierto de algunas de sus aventuras. Cuando hasta el Consejo de Estado le advierte de que el dispositivo para ahorrar puede superar lo ahorrado, no cabía hacer otra cosa. Ahora no deben pensar solo con criterios economicistas. Porque están jugando con una de las bases de la política social.