02 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Era lógico despedir el año trece con un corte de mangas. Por duro. Por injusto. Ahora bien, no descarte el mismo gesto para recibir el 2014. Nada más amanecer el día 1 dar al interruptor es un 2 % más caro. Coger el coche y repostar tiene un premio similar extra. Si pasa por la cabina de peaje sucederá lo mismo. En caso de tener que ir al hospital (cosa que no suele ser un antojo) el fármaco se lo tiene que costear doblemente (recuerde que ya lo paga antes con sus impuestos). Y si se le ocurre una subida de sueldo para compensar, piense en cómo están las empresas en este país de saldos. O en las pensiones (suben dos míseros euros). O en el salario mínimo interprofesional (congelado). Y el gafe, claro, era el 2013...