Una historia de éxito

Manuel Lago
Manuel Lago EN CONSTRUCCIÓN

OPINIÓN

La relación entre empresas y trabajadores es, por definición, conflictiva. Un conflicto que se deriva de la inevitable disputa de cómo se reparte la renta, la plusvalía en otra terminología, la riqueza que se genera en el proceso productivo. Y este conflicto social se traslada a las organizaciones que representan a las dos partes, las patronales y los sindicatos.

Conflicto sí, pero acuerdo también, porque en las relaciones laborales el acuerdo entre las partes no solo es deseable, sino que es imprescindible. Si en el mundo de la política la confrontación entre las posturas diferentes es casi permanente, y el número de acuerdos, escaso, en el mundo laboral/empresarial esto es impensable.

De hecho, en las sociedades maduras, con normas que regulan la relación laboral, con organizaciones representativas que se reconocen como tales, el mayor esfuerzo es siempre para construir vías de dialogo, instrumentos para el acuerdo, órganos donde resolver los conflictos.

Y nosotros en Galicia tenemos la suerte de contar con el Consello Galego de Relacións Laborais, que hoy cumple 25 años, y que es un ejemplo paradigmático del modelo de la negociación y el acuerdo. Es posible que su labor no sea conocida por la gente que no está vinculada al mundo de las relaciones laborales, pero los empresarios y los sindicatos, los trabajadores de empresas y sectores que han tenido algún conflicto, saben de la enorme y eficaz tarea que el Consello ha realizado para contribuir a dar salida a esas situaciones.

La aportación del Consello es, sobre todo, cualitativa, pero algunas de las cifras en las que se puede cuantificar su trabajo son espectaculares. Ha realizado casi 1.000 procedimientos de mediación en conflictos colectivos, huelgas incluidas; promovió 1.300 reuniones de mesas de negociación para desbloquear convenios colectivos con un altísimo grado de éxito, acuerdos que beneficiaron a más de 700.000 trabajadores en más de 100.000 empresas.

Pero además el Consello ha jugado un papel determinante en la formación y la cualificación de todos los que participan en el mundo de las relaciones laborales organizando cursos, jornadas, seminarios y encuentros en los que han participado miles de personas

El Consello es fundamentalmente la plasmación de la voluntad de las organizaciones empresariales y sindicales de crear un espacio para la negociación y el acuerdo. Y este carácter de organismo independiente de la Administración es lo que le ha dado un plus de efectividad porque la responsabilidad recae sobre las organizaciones que lo componen.

Pero también han jugado un papel muy destacado su equipo humano, muy reducido por cierto, empezando por las cuatro personas que lo han presidido en estos 25 años y que han sido piezas básicas en la historia de éxito que es el Consello. Y así debería seguir siendo. Frente a las amenazas de supresión de organismos públicos o al riesgo de intromisiones que afecten a su independencia, el Consello, las organizaciones que lo componen, deben reafirmar su compromiso, redoblar su esfuerzo para hacerlo cada vez más vivo y más útil, conservando todo el acervo acumulado e incorporando nuevas tareas.